
El reciente robo de parte del Tesoro de Villena, ocurrido a finales de agosto en el Museo de Villena, ha vuelto a poner el foco sobre la seguridad de los museos españoles. El asalto se suma a otros robos registrados recientemente en museos del país y demuestra que proteger el patrimonio cultural sigue siendo un reto para los responsables de seguridad.
REDSCAN mini ofrece una solución compacta basada en LiDAR, con un área de detección de hasta 20×20 metros.
Su zona de detección virtual puede configurarse para adaptarse al espacio que se quiere proteger, por ejemplo alrededor de una obra de arte, una vitrina o una zona de acceso restringido. Los modelos RLS-2020I y RLS-2020S cuentan con conformidad de Grado 3, ofreciendo un nivel de seguridad adecuado para aplicaciones que requieren una protección reforzada. El modelo RLS-2020S, además, destaca por su alta resolución y por su funcionalidad de detección de objeto arrojado, lo que permite identificar, por ejemplo, si alguien lanza un objeto hacia una obra o vitrina protegida, incluso sin llegar a acceder físicamente a la zona restringida.
Cuando es necesario proteger superficies de mayor tamaño, REDSCAN Pro permite ampliar considerablemente el área que se puede cubrir por un único sensor. El RLS-3060V ofrece una cobertura de hasta 30 × 60 metros, mientras que el RLS-50100V alcanza hasta 50×100 metros. Ambos modelos cuentan con conformidad de Grado 3 y permiten configurar la detección en orientación horizontal o vertical.
Además, es posible dividir el área protegida en hasta ocho zonas independientes y configurar diferentes parámetros de detección para cada una de ellas, facilitando la adaptación del sistema a las características específicas del recinto.
El LiDAR no es la única tecnología adecuada para proteger los espacios interiores de un museo. Los sensores PIR pueden proporcionar otra capa de detección para salas, almacenes y otras zonas restringidas.
Dentro de esta categoría, FlipX Advanced está diseñado para aplicaciones interiores de alta seguridad y cuenta con Grado 3, ofreciendo una detección amplia de hasta 15 metros o una detección estrecha de hasta 24 metros gracias a su lente rotativa.
La gama incluye tanto un modelo PIR con antimasking como una versión doble tecnología (PIR + microondas), permitiendo seleccionar la solución más adecuada según las características del entorno. Las funciones de alta sensibilidad y antimasking contribuyen además a aumentar la precisión y la fiabilidad de la detección.
La protección de un museo requiere algo más que una única tecnología. El perímetro, los accesos, las salas de exposición, las zonas restringidas y los propios activos de valor pueden necesitar diferentes niveles y métodos de detección. Por eso, la combinación de distintas tecnologías, como LiDAR y PIR, permite crear una estrategia de seguridad por capas, adaptada a las características de cada espacio y diseñada para detectar una intrusión lo antes posible.
